Pues eso mismo, desde finales de abril (el último fin de semana), que vivimos en un piso un poquito más centrico. Ya no hay más paseos de 5 kilómetros para ir y volver en bicicleta. Ya podemos salir por el centro sin sufrir pensando que luego hay que volver a las 3 de la mañana a casa en bicicleta (con el frío y el probable toque de felicidad).
Aquí os dejo un mapa de donde vivimos ahora:


Odio las fotos de satélite de tan al norte, o de demasiado al sur. Como no le importais a casi nadie hay muy pocos satélites polares, y si hacen fotos no las publican, con lo que salen feísimas, distorsionadas y difuminadas.
Bueno, vale, lo de los satélites polares puede ser por la dificultad técnica de dejarlos geoestacionarios con un movimiento lento sin que caigan contra la tierra.