En todo el año no me he puesto malo más que una vez, cogiendo mi típico constipado de tos extrema y mucosidades. Ni fiebre ni nada. Pero hoy, y tenía que ser hoy, me ha subido la fiebre.
Llevaba un par de días con la garganta dolorida, pero esta mañana al levantarme a las 6 para ir a currar me encontraba fatal. Ibuprofeno, colacao y a trabajar. A las 12, cuando quedaban 2 horas para salir me he vuelto a encontrar mal: ibuprofeno, café y a trabajar. Pero al llegar a casa a las 2 me he empezado a encontrar mal (y ya no hay ibuprofeno que valga). Sini ha tenido que ir a comprar un termómetro (que no teníamos) a toda prisa. Mis peores temores se han cumplido, fiebre “alta” y anginas como puños. Además tengo unas bonitas bolitas de pus en la garganta
Lo que me fastidia es que mañana era mi último día de trabajo, y va a parecer que me he puesto malo para no ir. No quiero ir al medico, ya que el viernes voy a Barcelona y puedo visitarme allí, pero si voy aquí, además de pagar 10 euros por la visita, podría enseñar el papelito de que realmente estoy malo. El dinero me da igual, me interesa más quedar bien y que me llaman para trabajar algun otro día.
Espero que el viernes, si mañana voy al médico, ya no tenga fiebre porqué tengo TODO el día entero de viaje entre tren y avión.


NO solo van a pensar que haces un García (escaquearse el día de la reincorporación o el de la despedida) sino que además estás jodido de verdad.
Yo no se que son 38 y medio porque con 37,2 me quiero morir. Por otro lado soy de amígdalas grandes.
Espero que ahora estés de visita al médico.
De todas maneras viajar estando enfermo es una barbaridad. Al menos ahora los trenes tienen aire acondicionado y ya no tienen asientos de madera.